Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2023

TU NO ME HACES APRENDIZ, ME HACES POETA

        Contigo no pongo fin a los años, doy comienzo a mis vidas; aquellas que dormían contigo  en algún recuerdo lejano,  extraño lugar en el que nacías.  Ahora lo sé,  el mundo me ha demostrado que la felicidad reside en el corazón y en el alma de quién te la enseña,  y yo este año  te he visto reír  con la naturalidad  con la que un niño pequeño aprende a dar sus primeros pasos.  Me gusta cuando te quiero despacio, cuando llega diciembre  y parece que llevaramos juntos cuarenta años.   Querer implica fuerza de voluntad, y contigo vivir parece entregar cuerpo y alma  a una tierra desconocida  de la que ya conoces    los caminos.  Para mi  quererte es fácil  porque no te pienso: te respiro,  te siento  y te vivo.   No me construyes; empiezo a escribirme y me terminas,  pones el punto final a mi penúltima frase, añades comas  a mis último...

LA PAZ DE MIS ACANTILADOS

        Encuentro en tus mares demasiada agua  para tan poco naufragio, y yo no estoy acostumbrada  a vivir con tanta calma.  Navegas siempre  en contra de mis convicciones,  despiertas mis instintos más primarios,  metes el gol por la escuadra para que, cuando me de cuenta, resulte más fácil empezar que sentir que pierdo,   inundas mis silencios,  pones el contador a cero  hasta el punto de dejarme llevar por tu cuerpo y no pensar demasiado en el tiempo  por andar perdida en tus números.  Nada me sabe igual  que la sal que recoge tus playas  y la tranquilidad  con la que siempre cuido tus orillas.  Eres un mar de distancias  que pone en jaque el dolor  y las cicatrices que ahogan cualquiera de mis inviernos, y besarte resulta lo más parecido a los sueños   que segregan          la paz de mis acantilados… 

COLGADA EN TUS PAREDES

        Cuando no me ves,  me cuelo en tus paredes; voy pintando  uno a uno  cada uno de tus nortes  para que  cuando te pierdas  tú seas tu brújula y apuntes siempre a ti,   que pierdas  de nuevo  las últimas gotas de sed que colmaron tus nudillos para abrirte las puertas   que te cierro cuando te quedas dormido; que veas como me descubro  cuando me encuentro mirándote  a altas horas de la noche,  midiendo la temperatura de tu piel y tus instintos, enredados en una cama  que  a veces parece una tumba y otras un crujido,  para que alientes  contra tus sentidos  y no se te escape  ni una mínima ola de ese agua  que ahoga tus manantiales y en momentos como estos, entierra mis pensamientos.  Verás que mi cuerpo es ese hogar que golpea muchas tardes tus vacíos, y te llena de deseos intangibles  que en mañanas de frío  te calientan las manos  para c...

UNA VIDA EN LA QUE NO ESTAS

    No quiero conocer una vida en la que no estas.    Antes de ti  ya me había acostumbrado  a vivir con el vacío  de pedirle al olvido  que se apiadara de mis ausencias.     No quiero vivir una vida en la que no estas. Después de ti  he aprendido a distinguir  el miedo de la seguridad,  la calma de la tempestad, la rabia de la tranquilidad. No quiero abrazar una vida en la que no estas. Una en la que el amor  no inunda mis emociones,   no adormece mis párpados,  no naufraga en tus vertientes,   no me acaricia la piel,  no me enseña a volar,  no arrebata contra mi odio. Una vida en la que el mar  no cubre con sal mis mañanas,  ni la arena me quita el agua de los pies,  ni tus dedos arropan mi cuerpo,  ni tu voz atenta contra mis silencios,  ni acierta con las opiniones que afloran en mis inviernos,  ni me despierta con besos,  ni me alimenta co...