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TU NOMBRE

    Tu nombre comienza por vocal  y termina con consonante;  se viste  con el corazón en un puño  y la voz de las veces  que mi silencio yacía  hablando sobre tu penumbra; los recuerdos de un pasado oscuro,  las raíces sobre las que siembras con primaveras mi negrura. Me vas a convertir en calor  de tanto ponerle sol a tus mares; tu nombre empieza por mi boca y acaba con mis constantes…    

QUEDARNOS A CIEGAS

      En el lenguaje del amor no hay diccionarios que valgan,  ni connotaciones difíciles,  ni discursos que matan.  Tampoco hay peros,  y por haber no hay  ni ciencia que explique  la salvaguardia que tienes             -con ese poder              y ese misterio que rondas-  la dificultad de desafiar mis silencios, abstener mis instintos,  arrebatarme las noches, los días contigo. No hay soluciones que razonen  porque esta poesía      quema y abrasa mi cuerpo, este cuerpo que tú tocas y naufraga sobre tus mares  cuando ni siquiera yo            he llegado a alcanzar tus pensamientos,  en esta fragilidad tan dulce            -tan tuya- que abarca mi pecho y te ca...

UN ADIÓS A TIEMPO

          El olvido es una forma de matar mientras que la ausencia es  otra manera de morir.  Puedo reinventar mañanas, recordar momentos, pintar paredes, borrar reflejos,  olvidar aciertos, cometer errores,  suplicar silencios, revolver pasiones,  levantar misterios,  aprender canciones,  declararse eternos,  sabernos libres,  desistir de efectos,  promover desastres,  acariciar miedos,  detener miradas furtivas,  apagar fuegos,  derribar hielos, abrazar despedidas,  unir la franja horaria  que separa nuestros relojes, compartir presentes,  sentenciar dudas, entender distancias y descifrar un adiós a tiempo.  Pero eso jamás será capaz de devolverme  los pedazos que te llevaste  cuando aún tenía arreglo.  Yo te mate pero tú ya estabas muerto cuando llegué…  

LA ÚNICA MANERA DE DECIRME LA VERDAD

          La mentira que nos une  nos acerca  a la realidad de lo que somos.  Yo me miento en tu cuerpo y mi cuerpo se convierte en agua  para que crezcas tú; me miento cuando respiro  y mi oxígeno  se transforma en invierno  para endurecer tu nieve; Me miento  cuando mis dedos  pernoctan en tus nudillos        para colocar en tu tacto       el miedo y la luz; me miento  cuando de repente mis párpados amanecen observado tus entrañas, y tus pliegues resaltan  las facciones de tu cara        y la vida que me enseñas        cuando me besas de madrugada; me miento con tu recuerdo para no percatarme de tu ausencia,  y me miento  para convertirte siempre en poema.        Me miento para inventarte, empañar tus defectos,  enseñarte el corazón  ...

YO NO TE ELIJO A TI, YO ME ELIJO CONTIGO

      Yo no te elijo a ti,  yo me elijo contigo, nunca he dudado de ti  y desde entonces  nunca me he fallado.  Pasan los días,  los meses,  los años,  y tu mirada va penetrando  más constante -e inconsciente- en este lugar  de recuerdos y olvidos. Miro hacia atrás,  repaso conmigo  aquellas huellas  que contemplaban mi cuerpo, que despertaban el insomnio,  que esclarecían la oscuridad  de mis sombras…  y me doy cuenta  de que esas huellas  en realidad  eras tú;  tú que me seguías, que aclamabas mi pecho, que construías castillos  con mis paredes endurecidas de tanto abandono, que llenabas de cimientos mis silencios impenetrables  y deshacías el cariño  que suponía  la costumbre  de querer odiar -y quererse odiando-.   Mitigaste la pena, regaste mis flores con una calma infinita  que ahora implora  estos ojos apacibles   de tanto...

TU NO ME HACES APRENDIZ, ME HACES POETA

        Contigo no pongo fin a los años, doy comienzo a mis vidas; aquellas que dormían contigo  en algún recuerdo lejano,  extraño lugar en el que nacías.  Ahora lo sé,  el mundo me ha demostrado que la felicidad reside en el corazón y en el alma de quién te la enseña,  y yo este año  te he visto reír  con la naturalidad  con la que un niño pequeño aprende a dar sus primeros pasos.  Me gusta cuando te quiero despacio, cuando llega diciembre  y parece que llevaramos juntos cuarenta años.   Querer implica fuerza de voluntad, y contigo vivir parece entregar cuerpo y alma  a una tierra desconocida  de la que ya conoces    los caminos.  Para mi  quererte es fácil  porque no te pienso: te respiro,  te siento  y te vivo.   No me construyes; empiezo a escribirme y me terminas,  pones el punto final a mi penúltima frase, añades comas  a mis último...